Como copo de nieve
que se derrite en el cuenco de otras manos,
así es mi vida cuando Tú la alientas.
Como grano de trigo sembrado en tierra
que revienta al amparo de la humedad y el calor,
así es mi vida cuando Tú la acunas.
Como levadura insignificante a la vista
que se mezcla con la masa y toda ella fermenta,
así es mi vida cuando Tú la amasas.
Como árbol seco tras el invierno
que florece en primavera dando vida,
así es mi vida cuando tu savia me renueva.
Como libro de estantería olvidado
que se convierte en buena noticia cuando se usa,
así es mi vida cuando Tú la tomas.
Como arcilla en manos del alfarero
que adquiere forma, figura y belleza,
así es mi vida cuando Tú la trabajas.
Oración de la reunión de Consejo del 22 de junio