Señor Jesús,
que nos llamas con insistencia a cambiar nuestro corazón,
ayúdanos a renovar evangélicamente nuestras comunidades
volviendo a la fuente de toda vida cristiana, a tu Evangelio.
Que nuestra fidelidad, Señor, sea dinámica y creativa,
abierta al aliento de tu Espíritu,
que conduce la historia y se manifiesta en los acontecimientos
y en las personas, especialmente en las más necesitadas.
Haz que permaneciendo siempre como pequeña levadura
perdida en la masa de tu pueblo,
podamos ser desde la debilidad y la pobreza,
manifestación clara de la riqueza de tu amor.
Queremos ser laic@s comprometid@s,
que nuestras familias sean lugar de la semilla de tu fe,
jóvenes que viven fieles a tu Evangelio
y que cada día sepamos acoger a quienes sufren.
Acepta, Señor, nuestra vida,
fecunda nuestros deseos,
robustece nuestra fe,
alienta nuestra esperanza,
aviva nuestro amor hacia Ti y hacia nuestr@s herman@s.
Haz que alcancemos en nuestra Iglesia la medida de nuestra vocación
viviendo siempre como auténti@s seguidoræs tuy@s.
Nota: esta es la oración con que se finalizó la eucaristía del fin de semana de grupos, 28-29 de noviembre, dedicada a la Renovación de nuestras comunidades.