Por fin hoy tengo la posibilidad de comunicarme con vosotros, Estamos ya casi al final del viaje y gracias a Dios todos estamos bien. La experiencia está siendo muy fuerte y muy rica.
Sentimos que es Dios quien nos acompaña y se nos manifiesta en el camino en tantos gestos de acogida por parte de este pueblo en medio de una gran pobreza material y una gran riqueza de valores de supervivencia y dignidad que hace que la injusticia que viven no les aplaste y sigan buscando la Tierra prometida. Todos los encuentros con estos hermanos y hermanas son estímulo para seguir anunciando que África vive y que Dios esta con ellos.
Gracias a la acogida que nos esta haciendo la Iglesia aquí el viaje está siendo mas suave y también mas rico. Tanto los religiosos como las casas de acogida nos han ayudado y hemos tenido la suerte de compartir con ellos experiencias.
Ayer en Malaco fuimos acogidos por Mussa un hermano de un inmigrante que está en Ceuta nos acompaño durante todo el DIA, conocimos a su familia y comimos con ellos. Fue muy impresionante el encuentro con inmigrantes retornados a Mali desde las fronteras de Ceuta y Melilla es una asociación que ha fundado Amidata Traora. Algunos sabían de nuestro trabajo en Ceuta pero nunca pudieron llegar a nuestra casa porque aunque entraron algunos mas de dos veces la guardia civil los había devuelto a Marruecos, y la policía marroquí al desierto. Algunos tenían heridas de bala, a uno de ellos le faltaba una pierna a causa de las heridas etc…..
Bueno el tiempo se va, espero que mañana podamos entrar en Costa de Marfil. Ana nos recogerá en la frontera, comenzaremos una nueva etapa. Gracias por vuestra compañía os sentimos cerca especialmente yo.
Seguimos unidos en el cariño y/o la oración
Un fuerte abrazo